Hermandad Santísimo Cristo del Perdón y de las Aguas

Historia de la hermandad PDF Imprimir E-mail
  
Viernes, 20 de Agosto de 2004 10:11

RESEÑA HISTÓRICA


El 15 de marzo de 1.599 los Señores del Consejo de la Gobernación del Arzobispado de Toledo confirmaron y aprobaron las ordenanzas de la Cofradía del Santo Crucifijo de San Pedro, que daba culto a una antigua imagen que el rey Alfonso X el Sabio trasladó desde su oratorio a nuestra ciudad, dejándola a la iglesia de San Pedro. Estas primeras ordenanzas constaban de 16 artículos y establecían el día de la Invención de la Cruz como fiesta titular y principal de la cofradía, decir el salmo del miserere mei todos los viernes de Cuaresma y salir el Viernes Santo en procesión después de decirse un sermón de la pasión y muerte de nuestro señor Jesucristo; así mismo se regulaba la obligación de asistir a los cofrades necesitados y de acompañarlos en su entierro, la elección del hermano mayor o prioste, el régimen disciplinario y económico, la admisión de nuevos hermanos y la sucesión en esta condición.


En 1.644 la imagen del Santo Cristo pasó del camarín que ocupaba en el altar mayor a una nueva capilla al lado del coro junto a la puerta de la umbría, que serviría además para celebrar los cabildos de la cofradía, guardar sus enseres e incluso para entierro perpetuo de los cofrades fallecidos.


En 1.674 la Cofradía y la de la los Pajes de la Santa Cruz acordaron unirse, cediendo a ésta el paso de la Santa Cruz a cuestas, aunque cada una mantendría su independencia y personalidad. Para evitar interferencias en las celebraciones de ambas cofradías, se estableció que la de los Pajes celebrara su fiesta el día de la Exaltación de la Santa Cruz.


En el año 1.700 se renovaron las ordenanzas, haciéndose constar que es la cofradía más antigua y dueña de las insignias de su capilla y que con su caudal se hicieron las imágenes de la Oración, Cruz a cuestas y Coronación, que fueron dadas a hermandades nuevas.


En 1.727 el Vicario Visitador General de Ciudad Real y su partido y Campo de Calatrava, a la vista de los autos y libros de las cofradías y hermandades fundadas en sus iglesias parroquiales y conventos, y seguramente para poner fin a los continuos litigios que se producían entre ellas sobre el lugar que debían ocupar sus estandartes en las distintas procesiones y funciones eclesiásticas, estableció la forma y orden que debían guardar, asignando a la Cofradía del Santísimo Cristo de San Pedro el segundo lugar, solo por detrás de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario que iría a continuación de las comunidades eclesiásticas de los regulares o de los cabildos eclesiásticos.


A mediados del siglo XVIII se incorporaron al paso las imágenes de San Juan y Nuestra Señora de la Soledad y a tal fin se hicieron unas andas nuevas en 1.748.
En 1.760 hay una referencia a la Cofradía de San Bartolomé, “que se incorporó y agregó hace muchos años a esta cofradía”.


En un informe de 1.796, en que por real orden superior de la Chancillería de Granada se ordena entregar las ordenanzas y constituciones originales de las hermandades y cofradías con el fin de estudiar los bienes que poseían y el uso y ejercicio que hacían de ellos, se dice que esta Cofradía tiene el cargo de hacer la procesión del Viernes Santo, costear el gasto de cera que se consume en ella, y también la procesión del Corpus.


En las distintas actas no solo se refleja la autoridad que esta cofradía tenía sino también la piedad, celo apostólico y espíritu cristiano de sus cofrades. Así, entre las atribuciones que tenía el prioste, estaba la de pedir licencia a las demás parroquias para que los hermanos pudieran recibir la comunión en la parroquia de San Pedro el Jueves Santo por la mañana.


En 1.827 el Santo Crucifijo se bajó del retablo del altar mayor y se entronizó en la capilla de los Vera, situada entre el altar mayor y la sacristía, donde recibió culto hasta los años setenta del siglo XX cuando volvió nuevamente al altar mayor como consecuencia de una gran reforma del templo que culminó con su declaración como monumento nacional.


En el siglo XIX, sin que se conozcan muy bien los motivos ni la fecha exacta por falta de documentación, la Cofradía pasó a denominarse Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón; una de las razones podría ser que los reos de la vecina Prisión Provincial se encomendaran al Santo Cristo Crucificado de San Pedro cuando iban a ser ejecutados. Sí sabemos que con motivo de una reorganización, en 1.857 se añadió el calificativo “y de las Aguas” porque la imagen del Cristo solía salir en procesión con ocasión de solemnes rogativas para pedir agua en épocas de sequía, y en más de una ocasión la lluvia se presentó remediando el problema.


En 1.908 al hacerse cargo de la Hermandad D. Federico Fernández Alcázar, se produjo una gran transformación en la misma, saliendo del letargo en que estaba sumida e iniciándose un periodo de esplendor que se prolongó hasta el comienzo de la guerra civil. Se sustituyó la antigua imagen del Cristo, por una nueva obra de D. José Alsina, de Madrid. El viejo Cristo, que era de estilo gótico decadente, aunque no sabemos si era el primitivo, pasó a recibir culto en un mechinal adosado a los muros del trascoro de la iglesia. También se incorporaron nuevas imágenes de la Virgen, San Juan y Mª Magdalena, obra del escultor zaragozano Borja. En 1.915 se completó el paso con la incorporación de los dos ladrones obra del escultor barcelonés Domingo Peris, quedando configurado el misterio de forma similar al actual.


En 1.922 se aprobó un nuevo Reglamento, que sirvió para actualizar las antiguas ordenanzas.


En 1.936 con el comienzo de la guerra civil fueron destruidas todas las imágenes, incluido el viejo Cristo, y todo el patrimonio de la Hermandad.


Tras la guerra se encargó el nuevo paso al escultor conquense D. Luis Marco Pérez que realizó el actual misterio con la principal diferencia que la imagen del Cristo ahora es agonizante mientras que las anteriores lo representaban muerto. Hizo su primera salida procesional en 1.943 a hombros de 50 soldados del cuartel de artillería.


Los estatutos actuales de la Hermandad fueron aprobados en 1.995.


En 1.998 se nombraron Hermanos Mayores Honorarios a los Colegios de Médicos y de Enfermería de la provincia de Ciudad Real, como reconocimiento a la tradicional vinculación de la Hermandad con el gremio sanitario.


En 1.999 la Hermandad celebró el cuarto centenario de su fundación con diversos actos.


Desde el año 2.000 la imagen de la Virgen, en la advocación de Nuestra Señora del Calvario, recibe culto en la capilla del convento de las Siervas de María.

 

Actualizado ( Viernes, 23 de Octubre de 2009 17:49 )